Publicidad | Vea su anuncio aquí

1973: Reggie no faltó a la gran fiesta

history

history - Univision.com

Oakland, una dinastía

Los Atléticos de Oakland intentaron a principios de los años 70 implantar una dinastía y de cierta forma lo lograron, al ganar de manera consecutiva las Series Mundiales de 1972, 1973 y 1974.

En 1973, la novena de Oakland, bajo el mando de Dick Williams, se proclamó monarca de la Liga Americana, donde había comenzado a utilizarse el controvertido bateador designado.

Los Atléticos se impusieron en el Oeste de la Americana con 94-68, seis juegos por delante de los Reales de Kansas City, y eliminaron a los Orioles de Baltimore por 3-2 en el playoff por el banderín del circuito.

Mientras tanto, en la Liga Nacional, los Mets de Nueva York, que se habían convertido en los niños mimados de la Gran Manzana, ante la baja de los míticos Yankees, se coronaron en la División Este con 82-79, apenas 1.5 juegos por delante de los Cardenales de San Luis, y luego derrotaron en el playoff a los Rojos de Cincinnati, también por 3-2.

Los Mets eran dirigidos por el ex Yankee Yogi Berra, quien se hizo cargo del equipo tras la muerte del anterior mentor, Gil Hodges, apenas iniciada la temporada.

Nueva York esperaba otro milagro de los Mets, como el de 1969, pues los Atléticos eran claros favoritos para el clásico otoñal.

Oakland albergó los dos primeros encuentros de la Serie y los anfitriones ganaron 2-1 el partido inaugural, al aprovechar errores defensivos del boricua Félix Millán y el veterano Willie Mays, quien contaba 42 años de edad y ya había visto pasar sus tiempos de gloria.

Ken Holtzman, el abridor de los Atléticos, se anotó el triunfo, aunque necesitó ayuda de Rollie Fingers y Darold Knowles, este último salvador del choque.

Los Mets igualaron la Serie tras pelear durante 12 entradas y cuatro horas y 13 minutos, para ganar 10-7, con triunfo para Tug McGraw y revés de Fingers, ambos como relevistas.

Cleon Jones y Wayne Garrett jonronearon por los neoyorquinos, aunque la decisión llegó cuando dos costosísimos errores de Mike Andrews en segunda base permitieron a los Mets marcar un racimo de cuatro en el inicio del duodécimo capítulo.

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí